torneos blackjack

maquinas tragaperras casinos

¿El fin de las máquinas tragaperras?

En un año un jugador de maquinas tragaperras que sólo apostaba 25 centavos por partida perdió 8.000 dólares. Sus ingresos anuales son de 32.000.

¿el fin de las maquinas tragaperras? en la imagen

“No puedo permitirme perder tanto” me dijo. “Lo dejo, es demasiado será mi fin. Durante muchos años he ido todas las semanas a los casinos con mis amigos, Era muy divertido hasta que me he dado cuenta de que no me puedo permitir esta forma de entretenimiento. A partir de ahora iremos al cine”.

Si vas a Las Vegas y te acercas a las puestas de los casinos oirás sin dificultad el sonido de incontables máquinas tragaperras en las que juegan miles de personas. Esto también ocurre en Atlantic City, California, Mónaco….

Por todos los casinos que forman el imperio del juego los jugadores hacen sus apuestas en estas máquinas que se llevan un porcentaje que oscila entre el 2 y el 17 por ciento del dinero que juegan. Estas máquinas de jugadas progresivas ofrecen el sueño de cambiar tu vida si aciertas la jugada ganadora que tiene lugar una entre cada 50.000.0000 vueltas. ¡Pero bueno! ¿No significa esa probabilidad que muy poca gente podrá ganar uno de estos jackpots? Por supuesto, poquísima gente lo consigue.

Pero esas máquinas tragaperras progresivas vienen con grandes márgenes de beneficio para la casa, lo que significa que si juegas con regularidad (digamos una vez a la semana o cada dos semanas) tus pérdidas pueden ser increíbles.

Un americano medio que gana unos 50.000 dólares al año, ¿puede permitirse perder miles o tal vez 20.000 dólares al año en este juego? Yo creo que no. ¿Cuántos jugadores habituales están tendiendo que abandonar simplemente porque no se lo pueden permitir?.

Los casinos todavía no se han dado cuenta de este problema porque por cada jugador que lo deja vienen dos a ocupar su lugar. Así que monetariamente hablando no están notando la pérdida.

Pero las nuevas generaciones con sus sueldos bajos no pueden permitirse pisar los casinos y poco a poco se están convirtiendo en autenticas residencias de la tercera edad. ¿Y qué harán cuando estos jugadores mueran y no haya reemplazo?

La solución es sencilla, bajar los márgenes de las maquinas tragaperras de forma que un jugador habitual pierda solo unos doscientos dólares al año. Si no lo hacen así acabarán matando a la gallina de los huevos de oro